miércoles, 25 de marzo de 2020

Pulso Cardíaco





Uno de los signos vitales con mayor importancia es la verificación del pulso cardíaco. El pulso se considera el número de veces en que tu corazón late por minuto.  Es así como ocurre, la contracción de los ventrículos del corazón desvía sangre hacia las arterias.  La fortaleza de la sangre que entra a la aorta desde el ventrículo izquierdo es el causante del estiramiento o distensión de la pared elástica aórtica.  Primeramente, la aorta se extiende y después se reduce provocando el desarrollo de una onda de pulso, la misma se traslada a lo largo de los vasos sanguíneos.  La presencia de la onda de pulso, conocido como la pulsación, se pueden percibir como un latido o golpe cerca de la superficie de la piel, justo donde se encuentran las arterias.

Entre las particularidades del pulso abarcan la frecuencia o rango, ritmo y calidad.  La frecuencia o rango se describe como el número de pulsaciones por minuto.  El ritmo se define como la regularidad con la que suceden las pulsaciones.  La calidad se especifica como la fuerza de las pulsaciones encontradas.  La formación del sistema de acarreo del corazón en parte se debe a las células especializadas en su unión.  Las mismas establecen la frecuencia y el ritmo del pulso.  En la ubicación del nodo sinoauricular (SA) de la aurícula derecha, los impulsos eléctricos se asemejan a las contracciones de los ventrículos inicialmente.



El nodo SA en los adultos comienza el impulso entre 60 a 100 veces por minuto.  Ese es el rango normal de frecuencia cardíaca en un adulto por minuto.  El transporte de ese impulso eléctrico pasa rápidamente a través del sistema de conducción para el resto del corazón, de esta forma el músculo cardíaco se contrae de manera sincrónica.  Cuando ocurren las irregularidades del ritmo cardíaco lo que significa es un problema en el sistema de conducción o el transporte de un impulso desde un lugar distante al nodo SA.
Algunos factores determinantes influyen en la calidad del pulso arterial. Entre ellos se encuentra la fuerza con la que se arroja la sangre de los ventrículos, la cantidad de sangre arrojada con cada latido cardíaco y la elasticidad de las arterias.

martes, 24 de marzo de 2020

Temperatura Corporal



La medición y el entendimiento de los signos vitales son elementos importantes de la evaluación que pueden conceder información sobre el estado de salud subyacente.  Es recomendable la educación del paciente sobre los signos vitales ya que es fundamental en la promoción de salud. Uno de los signos vitales valorados en la enfermería es la temperatura corporal.  Los cambios positivos de los signos vitales aportan datos objetivos para animar a las personas a seguir un estilo de vida saludable.
 
Los seres humanos somos de sangre caliente, por tal razón, mantenemos una temperatura corporal interna constante, independiente del entorno exterior.  La temperatura del cuerpo o la superficie de la piel puede cambiar considerablemente bajo condiciones ambientales y la actividad física.  Las células, tejidos y órganos del cuerpo necesitan esta temperatura interna constante y trabajan de manera óptima dentro de un rango de temperatura relativamente estrecho.  La temperatura corporal normal cuando se evalúa por vía oral comúnmente oscila entre 36.5℃ y 37.5 ℃ (97.6 ⁰F - 99.6 ⁰F).  Este estado de temperatura corporal normal en un paciente se conoce como afebril.
Cuando la temperatura excede los 37.5 ⁰C, esto se denomina hipertermia, fiebre o pirexia.  La temperatura corporal puede fluctuar con el ejercicio, los cambios en los niveles hormonales, los cambios en la tasa metabólica y los extremos de las temperaturas externas.  En general, las temperaturas rectales pueden ser 0.5 ⁰C (1 ⁰F) más altas que las temperaturas orales y las temperaturas axilares 0.5 ⁰C (1⁰F) más bajas que las temperaturas orales, aunque es difícil convertir con precisión las temperaturas obtenidas en diferentes sitios.  Las temperaturas medidas sobre la arteria temporal tienden a aproximarse a las temperaturas orales, mientras que las temperaturas timpánicas se encuentran cercanas a mitad de camino entre las mediciones normales de temperatura oral y rectal.

Florence Nightingale y la Guerra de Crimea


Florence Nightingale fue conocida como la fundadora de la enfermería moderna.  Nightingale ayudó en la mejoría de las leyes de salud, reformó los hospitales, reorganizó los servicios médicos, militares y promocionó la enfermería como una profesión con dos propósitos importantes: enfermería enferma y enfermería de salud.  Nightingale asumía la “enfermería enferma” cuando los pacientes utilizaban sus propios métodos reparativos para la recuperación y “enfermería de salud” para prevenir enfermedades.

Florence Nightingale nació el 1820 en Florencia, Italia, en una muy privilegiada familia inglesa.  Su educación estaba basada en materias como idiomas, filosofía y las artes de la libertad.  Ingresó a la profesión de enfermería, aún en contra de la decisión de sus padres.  Se convirtió en superintendente de enfermeras en el King’s College Hospital, su duración fue hasta que se fue a cuidar a los soldados durante la Guerra de Crimea.

Nightingale tuvo su esfuerzo durante esta guerra y fue acreditada por el logro de la baja de mortalidad a la mitad.  Desde entonces se conoció como “la dama de la lámpara”, la razón de esto fue por la mayoría de las rondas de medianoche a los soldados.  Durante el 1859, Nightingale tuvo la oportunidad de publicar Notes on Nursing y de ahí comenzó el Nightingale Training School for Nurses.  Nightingale fue amable y trabajadora, y sus muchas contribuciones a la enfermería continúan influyendo en la profesión.

¿Cómo afecta la Diabetes Mellitus a nuestras vidas y como manejarla?

       La diabetes mellitus es considerada como una enfermedad crónica multisistémica, que se describe por hiperglucemia vinculada con el de...